¿Primera vez en China? Una estación enorme, apps que no conoces, un billete que va con tu pasaporte… puede parecer mucho de golpe. En realidad, el proceso se repite casi igual en todas las ciudades: compras el billete, llegas a la estación correcta, pasas seguridad, enseñas el pasaporte y buscas tu puerta.
Actualizado el 5 de octubre de 2026. Los horarios, precios, disponibilidad y reglas de acceso pueden cambiar. Comprueba el trayecto y las condiciones vigentes en el momento de reservar; los ejemplos de esta guía son orientativos.
Cuando entiendes esa rutina una vez, el tren deja de ser una dificultad y se convierte en una de las mejores herramientas para recorrer el país.
Shanghái–Hangzhou: un buen primer trayecto
China tiene más de 50.000 kilómetros de líneas de alta velocidad. La cifra impresiona, pero lo que te importa es otra cosa: aprendes el proceso una vez y luego puedes repetirlo para ir de Pekín a Shanghái, de Hangzhou a otra ciudad o de Chengdu a Chongqing.
Un buen ejemplo es Shanghái–Hangzhou. Son unos 160 kilómetros y los trenes más rápidos entre Shanghai Hongqiao y Hangzhou East tardan alrededor de 45 minutos. Eso te permite desayunar en Shanghái y estar dando una vuelta por Hangzhou antes de comer. Ojo: los 45 minutos son solo el tiempo en las vías. Añade el metro hasta Hongqiao, el control de seguridad y el trayecto desde Hangzhou East hasta tu hotel.
En total, calcula aproximadamente dos horas de puerta a puerta. Sigue siendo una buena forma de visitar otra ciudad sin convertir el desplazamiento en el plan principal del día.
¿Cuánto cuesta el tren?
No hay una tarifa única por kilómetro. Depende de la distancia, el tren y la clase del asiento. Para que tengas una referencia concreta, en Shanghái–Hangzhou un billete puede costar alrededor de ¥87 en segunda clase (10–11 euros), ¥140 en primera (unos 17 euros) y ¥306 en Business Class (unos 37 euros). El importe exacto cambia según el horario y las plazas que queden.
En resumen: cuanto más lejos y más alta sea la clase, más pagas; para la mayoría de los viajeros, la segunda clase es suficiente.
Tienes asiento reservado, aire acondicionado y, en muchos trenes, enchufe. Primera clase da algo más de espacio; Business Class es cómoda, sí, pero normalmente no hace falta pagarla.
Antes de pagar, compara el horario y la estación, no solo el precio. Un billete algo más barato puede salir desde una estación situada al otro lado de la ciudad.

La forma más sencilla de comprar el billete
Tienes dos opciones principales:
- Trip.com suele ser la más sencilla para un visitante: funciona en español o inglés, acepta pasaportes y tarjetas internacionales y muestra los horarios de forma clara.
- Railway 12306 es la aplicación oficial. Puede resultar útil para consultar disponibilidad y gestionar directamente la reserva, aunque la creación y verificación de una cuenta extranjera requiere algo más de paciencia.
Los billetes suelen salir a la venta unos 15 días antes del viaje. Trip.com permite solicitar algunos trayectos antes y trata de comprarlos cuando se abre la venta, pero una solicitud anticipada no significa que la plaza ya esté confirmada. En vacaciones nacionales y rutas populares conviene preparar la compra con antelación.
Introduce el nombre y el número exactamente como aparecen en tu pasaporte. En China, el pasaporte queda asociado al billete electrónico y lo utilizarás para entrar en la estación y embarcar. No necesitas imprimir un billete, pero sí llevar el pasaporte original.
Si quieres llevar preparados los pagos, los mapas, internet y un plan B para cuando algo falla, puedes preparar tu viaje con el pack de Chinumi antes de salir.
Qué necesitas el día del viaje
No hacen falta diez aplicaciones. Para este trayecto basta con tener:
- Trip.com o 12306, para consultar el número del tren, el asiento y la reserva;
- Amap (Gaode) o Baidu Maps, para llegar a la estación correcta y continuar al hotel;
- Alipay, para pagar el metro, un taxi o una compra durante el trayecto.
Guarda una captura con el número del tren, la hora y los nombres de las dos estaciones. Una ciudad puede tener varias: Shanghai Hongqiao no es Shanghai Railway Station, y Chengdu East no es Chengdu South. Elegir mal la estación es uno de los errores que más tiempo cuesta.
La primera vez, intenta llegar entre 45 y 60 minutos antes. Enseñas el pasaporte en la entrada, pasas la maleta por el escáner y buscas en las pantallas el número del tren —por ejemplo, G123— y la puerta. No hace falta entender todos los caracteres chinos: fíjate en el número y la hora.
Los pasaportes extranjeros no siempre funcionan en las puertas automáticas. Busca el paso atendido por un empleado y entrega el pasaporte abierto por la página de datos. Es algo normal, no significa que tu billete tenga un problema.

Consejos para viajar en tren
Puedes llevar tu equipaje normal y una botella grande de agua. No es como volar: el tamaño de la botella, por sí solo, no la convierte en un problema. Ojo con cuchillos, navajas, tijeras grandes y herramientas puntiagudas. Armas, explosivos y líquidos inflamables están prohibidos; otros objetos cortantes o líquidos tienen límites concretos. Si dudas con algo, consúltalo antes de salir.
Suele haber agua caliente gratuita para preparar fideos instantáneos o té. También puedes comprar comida en el vagón o pedir platos y bebidas desde la aplicación oficial, aunque la oferta depende del tren. Para Shanghái–Hangzhou, con un tentempié vas sobrado. En un trayecto largo, mejor compra algo antes de subir: tendrás más opciones y no dependerás solo del menú del tren.
Si tienes algún problema, pide ayuda
No te quedes delante de una máquina intentando lo mismo mientras se acerca la salida. En la entrada, la puerta de embarque y el andén suele haber personal ferroviario. Enséñales el pasaporte y la captura de la reserva; con el número del tren podrán indicarte dónde ir.
Dentro del tren, el personal también puede ayudarte a encontrar el coche, el asiento o un lugar para la maleta. Las maletas pequeñas van en el portaequipajes superior y normalmente hay espacio para bultos grandes al final del coche. Si llevas mucho equipaje, entra en la fila con tiempo para no buscar sitio en el último minuto.
¿Tren o avión?
Elige el tren cuando el recorrido dura aproximadamente entre una y cinco horas, hay una conexión directa y las estaciones te dejan cerca de las zonas que quieres visitar. Es especialmente práctico para trayectos como Shanghái–Hangzhou, Pekín–Tianjin o Chengdu–Chongqing.
Elige el avión cuando cruzas una distancia enorme, el tren tarda gran parte del día o encuentras un vuelo directo que encaja mucho mejor con tu ruta. Pekín–Shanghái, por ejemplo, puede hacerse de las dos maneras: el tren evita los traslados largos al aeropuerto, pero el avión puede interesarte si ya estás cerca de una terminal o enlazas con otro vuelo.
La regla útil es muy sencilla: compara desde la puerta de un hotel hasta la puerta del siguiente, no solo las horas que aparecen en el billete.
Quédate con esto para tu primer viaje: en China, elegir bien la estación suele importar más que ahorrar cinco minutos de tren. Mira la ruta completa, lleva el pasaporte a mano y guarda el número del tren. Si estás diseñando una ruta entre varias ciudades, consulta también las rutas de 7, 10 y 15 días por China. Para pagos y conexión, revisa la guía para pagar en China con una tarjeta extranjera y la guía de internet en China. Después de hacerlo una vez, la siguiente ciudad ya no parece tan complicada.
